BELLEZA EN 10 PASOS (VII): Cejas

Las cejas son un elemento esencial de la fisonomía del rostro. De ellas dependen infinidad de gestos. Son algo así como “el marco” de las expresiones faciales. Por eso hay que cuidarlas y poner especial atención en su diseño. Porque unas cejas mal dibujadas pueden romper por completo la armonía de nuestras facciones.
Depilación
Formas hay muchas, igual que modas. Ultra-finas como en los 30’s, espesas como en los 80’s, arqueadas y marcadas como en los 90’s… Pero lo correcto será no guiarse en exceso por la tendencia vigente (ahora estamos en pleno revival de la ceja gruesa eighties) y ser realistas con nuestros rasgos.
Una vez definido el diseño (existen estilistas especializados en este tema), procederemos a depilar. Si no vamos a variar mucho la forma natural, lo mejor es recurrir a las pinzas y retirar los pelos no deseados siempre en el sentido en que crecen, mediante un único y rápido movimiento. Si queremos retirar gran cantidad de pelo, optaremos por la cera tibia (actualmente existen aplicadores específicos para esta área) y remataremos con las pinzas.
Finalmente, debemos aplicar una crema o bálsamo calmante en la zona.
Color
Una vez depiladas, definiremos las cejas usando una sombra de ojos o lápiz específico que coincida con el color del pelo. Para aplicar el color, empezaremos por el extremo interior siguiendo la forma natural de la ceja con trazos cortos y ligeros. Después, difuminaremos con un pincel apropiado.
Fijación
Tanto si nuestras cejas son rebeldes, como si lo que queremos es preservar el color, usaremos fijador para peinarlas unas vez maquilladas. Hoy en día, existen geles específicos con propiedades nutritivas que han venido a sustituir al clásico truco de gel fijador para el cabello o, incluso, la ancestral aplicación de laca.

