BELLEZA EN 10 PASOS (III): Polvos de maquillaje

Los polvos son parte esencial de un buen maquillaje porque confieren al rostro un acabado perfecto. Aplicados sobre la base de maquillaje, los polvos dejan la piel uniforme, sedosa y mate.
Cómo elegir
Par elegir correctamente el tono de polvos, debemos seguir el mismo proceso que con la base. Es decir, probar sobre el rostro y bajo luz natural. El tono que se difumine con el tono de la piel será, nuevamente, el correcto.
Dónde y cómo aplicar
Los polvos faciales pueden aplicarse en todo el rostro, aunque no es imprescindible.
Si es evidente que necesitamos unificar y hemos aplicado base por mucha superficie de la piel, aplicaremos en todo el rostro. Si no, la “zona T” (frente, nariz y barbilla) es suficiente. Además, si la piel es seca, sólo será necesario aplicar alrededor de nariz y frente.
Para aplicar los polvos, podemos utilizar una brocha específica o una borla. La secuencia correcta de aplicación será cargar la herramienta con una cantidad moderada, posicionar sobre la frente y repartir el producto desde el centro hacia los extremos del rostro. Es importante saber que, en las zonas donde hemos determinado que no se necesitan polvos, con pasar suavemente brocha o borla sin volver a cargar será suficiente.

